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 LAS VACUNAS, ¿SON PELIGROSAS?

 

 

A menudo oímos, que nuestros hijos deben ser vacunados, contra cierto virus, pero es conveniente hacerlo, ¿tienen todas las garantías de que no serán nocivas para nuestra salud? Me gustaría informaros de los muchos peligros que tienen, y que evidentemente no nos informan de estos peligros, pues de hacerlo no se iría tan alegremente a vacunar a nuestros hijos. ¡Cuantas enfermedades han resultado de esta practica, cuantos pobres niños han quedado inválidos para toda la vida a causa de esta practica que tan alegremente hacemos de las vacunas, y que solo ha servido para enriquecer la industria farmacéutica, y otros profesionales de la salud, sin mirar los efectos agresivos de las mismas.

 

Afortunadamente cada día hay más profesionales de la salud, hombres y mujeres clarividentes, que no vacilan en revelar la superchería de la vacuna. en una prestigiosa revista Verités Santé podemos leer con este encabezamiento:

 

¿Saben ustedes el contenido de las vacunas?

 

Ya hace tiempo que están inoculando a sus hijos: Con el Hidróxido de Aluminio. 650 microgramos por vacuna, cuando se sabe que sólo 60 microgramos de esta sal por litro de sangre es peligrosamente tóxica para las células nerviosas, (Dicho en una declaración del Concurso médico de Febrero de 1997. Esta sal ataca el cerebro y puede originar. Autismo, Corea, aguda o crónica, Alzheimer, Creutzfeld Jacob.

 

Con las sales de mercurio (Thiomersal) cuyo extremo peligro neurótico fue oficializado, desde 1997,por la FDA americana. Cada nueva vacuna acumula las dosis en forma irreversible.

 

Con los virus OMG (vacunas víricas) obtenidas a partir de material genético secuencial del SV40, precursor del siniestro HIV, y que se encuentra en los diversos cánceres del cerebro y mesoteliomes.

 

Con el suero fetal del becerro, (líquido nutricio), a pesar de que el empleo de estos extractos de origen bovino quedaron, desde 1994, estrictamente prohibidos en los medicamentos. Todavía se siguen suministrando, a pesar de los peligros que conlleva.

 

Sobre la vacuna de la tuberculosis, enfermedad que se había erradicado, y que vuelve a estar en candelero otra vez desgraciadamente para la humanidad. BCG.

Esta vacuna se sigue cultivando siempre en bilis de buey (con el método bacilo Calmette y Guégin) a despecho de toda reglamentación y de las actuales medidas preventivas legales establecidas a consecuencia de la tan infelizmente popular enfermedad de Encefalopatía Fungiforme, más conocida como de “las vacas locas”.

La mayoría de loa médicos no tienen conocimiento de tales infracciones cometidas contra las leyes sanitarias, y perseguibles de oficio por las Autoridades Sanitarias competentes que parecen cerrar los ojos ante tamaño atropello y felonía. Tampoco el compendio médico Vidal  menciona, del peligro de estas practicas.

 

Cada nueva vacuna intoxica y debilita un poco más a nuestros hijos para toda la vida. Y posiblemente también a sus descendientes. La gran mentira debería de ser desenmascarada por las autoridades competentes, pero estas cierran los ojos, tal vez por el escándalo que provocaría y la alarma social. ¿Pero esto es suficiente razón para seguir permitiendo el uso y abuso de estas vacunas? ¿No es más lógico, perseguir este modo tan criminal de obrar, y buscar otras alternativas?.

El embuste de los grandes laboratorios, y la mezquindad de los mismos no debe durar más tiempo. Las Autoridades Sanitarias, que tan alerta están para perseguir a laboratorios de Plantas Medicinales (que son mucho menos peligrosas, en la mayoría de los casos) deberían dirigir su mirada, y no cerrar los ojos ante estas practicas criminales de las grandes Multinacionales Farmacéuticas.

 

El escándalo de lo que se reveló con la Hepatitis B, es una minucia en comparación  con lo que queda oculto, y que si se desvelara causaría una autentica revolución, y se destaparía la caja de Pandora que hay detrás de todo esta industria, que por otra parte es a veces necesaria en otras aportaciones farmacológicas. Por todo  lo expuesto, resulta evidente que debemos rehusar toda vacuna para nuestros hijos, mientras los fabricantes no demuestren  y pongan en claro su situación, de que han dejado de lado estas practicas por otras más seguras para la salud publica, pero tienen que demostrarlo con hechos.

Es demencial y desconcertante saber que estas vacunas son cada vez más peligrosas, sobre todo desde loas famosos y lamentables casos de “las vacas locas”. Por lo demás si las enfermedades contagiosas han disminuido desde hace un siglo o dos, es también sabido que esto no es debido a las vacunas, sino más bien a las condiciones de limpieza y de higiene que han mejorado en gran parte del mundo desarrollado.

 

Se oculta la verdad a causa del incentivo, de la ganancia, sostenido por una astuta publicidad, explotando la credulidad de los seres humanos y sobre todo por su temor al contagio de cualquier enfermedad. Por esto en el terreno de las vacunas, ¡cuantos yerros deplorables! cuyo resultado ha repercutido en los niños, (por ser más vulnerables) afortunadamente no siempre con un desastre irreversible, pero sí al menos con una disminución de su sistema inmunológico, y por tanto de sus defensas inmunitarias naturales.

 

Si a los jóvenes se les enseñara en el hogar, y en los centros de enseñanza a la práctica de una vida más normal en todos los ordenes, con una alimentación más sana, más equilibrada y menos adulterada. El resultado seria seguramente más alentador y serio.

 

No hace falta decir que por temor a cualquier contagio, a que  puedan ser victimas de cualquier enfermedad contagiosa, y al no poder controlar por si mismos de donde proceden las vacunas, se precipitan hacia los que declaran que es un remedio eficaz. En realidad, si bien piensan evitar el contagio del cual se sienten atemorizados, no deben de olvidar que su organismo resultará  a la larga más perjudicado que beneficiado, y sufrirá un mayor perjuicio. es esta información la que se oculta a los enfermos y familiares ignorantes de estas malas y peligrosas practicas, así como las malas consecuencias de todos los medicamentos que absorben y que los debilitan, preoperándose de esta forma el terreno para otras enfermedades mucho más peligrosas.

 

Debemos estar informados, pero no lo estamos más que de lo que les conviene, debemos saber que las vacunas actuales, son mucho más peligrosas que las de hace unos años, por ser cultivadas en bilis de buey y en suero de becerro fetal, a despecho de las medidas preventivas actuales, (y que están de hecho prohibidas)  y que deberían de perseguirlos para que dejasen estas practicas que tanto mal están haciendo.

Por tanto lo más razonable, es procurar vivir más sanamente, evitando los malos hábitos, las crispaciones emocionales y nerviosas, y cultivar un carácter altruista que nos evitará muchas dificultades físicas y mentales. También debemos cultivar más los hábitos saludables, y sobre todo una alimentación más sana exenta de grasas saturadas, e hidrogenadas, las carnes y  pescados cada día más contaminados, y nutrirse de más frutas, verduras y legumbres.

 

Espero que estas advertencias y consejos les sirvan para mejorar su calidad de vida y la de sus seres queridos.

 

 

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